Temporada de anidamiento de tortugas carey 2026: una experiencia de conservación en Cayos Cochinos
Cada temporada de anidamiento nos recuerda que proteger la vida marina requiere compromiso, conocimiento y, sobre todo, constancia.
Una temporada dedicada a la protección de las tortugas marinas
Durante los meses de agosto, septiembre y octubre de 2026, Fundación Cayos Cochinos llevó adelante una nueva temporada de monitoreo de anidamiento de tortugas carey (Eretmochelys imbricata) en el Monumento Natural Marino Archipiélago Cayos Cochinos (MNMACC).
A lo largo de varias semanas, voluntarios y personal de la Fundación participaron en jornadas de monitoreo nocturno y diurno, recorriendo diferentes playas del archipiélago con un objetivo en común: contribuir a la protección de una de las especies marinas más amenazadas del planeta.
Las actividades se desarrollaron entre el 31 de agosto y el 14 de septiembre, y posteriormente entre el 28 de septiembre y el 8 de octubre, combinando trabajo de campo, observación, recopilación de información científica y experiencias de aprendizaje.
Más allá de los resultados obtenidos, esta temporada representó una oportunidad para fortalecer el vínculo entre las personas y la conservación marina, demostrando que detrás de cada esfuerzo de protección existe un trabajo colectivo que muchas veces permanece invisible.



Noches de monitoreo: el trabajo que no siempre se ve
Mientras gran parte del archipiélago descansaba, los equipos de monitoreo comenzaban sus recorridos.
Las jornadas nocturnas iniciaban alrededor de las 7:30 p. m. y podían extenderse hasta las 5:00 a. m. Los voluntarios,
organizados en pequeños grupos, recorrían las playas asignadas en busca de señales de actividad de anidamiento.
Cada recorrido requería paciencia, atención y respeto por los procesos naturales. En ocasiones, las largas caminatas transcurrían sin encontrar una tortuga. En otras, la noche ofrecía la oportunidad de presenciar uno de los acontecimientos más extraordinarios de la naturaleza: una tortuga marina regresando a tierra para depositar sus huevos.
Los monitoreos también incluían recorridos diurnos para identificar rastros, registrar nuevos nidos y observar las condiciones de las playas.
Para muchos participantes, la experiencia significó mucho más que una actividad de voluntariado. Fue una oportunidad para comprender de cerca los desafíos que enfrentan las tortugas marinas y reconocer el esfuerzo necesario para protegerlas.



Los resultados de la temporada 2026
El esfuerzo conjunto permitió obtener información valiosa sobre la actividad de anidamiento de tortugas carey en diferentes sectores del archipiélago.
Durante la temporada se registraron:
15 recorridos nocturnos de monitoreo.
13 recorridos diurnos de monitoreo.
20 nidos de tortuga carey registrados.
3 tortugas marcadas para contribuir a su identificación y seguimiento.
Los 20 nidos registrados se distribuyeron en siete sectores del archipiélago:
Sector | Nidos registrados |
Cayo Largo Abajo | 7 |
Cayo Culebra | 5 |
Playa 2 | 4 |
Cayo Redondo | 1 |
Cayo Paloma | 1 |
Cayo Cordero | 1 |
Pelican Point | 1 |
Total | 20 |
Cada registro representa una pieza de información que contribuye a comprender mejor el comportamiento reproductivo de esta especie en Cayos Cochinos.
Sin embargo, los resultados de una sola temporada no permiten determinar por sí mismos si la población está aumentando o disminuyendo. Para identificar tendencias, es fundamental mantener los esfuerzos de monitoreo a lo largo de los años y comparar los registros obtenidos.

¿Por qué es tan importante proteger a la tortuga carey?
La tortuga carey es una especie clasificada como En Peligro Crítico de extinción a nivel mundial por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
Además de su extraordinario valor ecológico, cumple un papel importante en el equilibrio de los ecosistemas arrecifales. Su alimentación, que incluye diferentes organismos marinos como las esponjas, contribuye a mantener las interacciones naturales dentro de los arrecifes de coral.
A pesar de su importancia, la especie enfrenta numerosas amenazas, entre ellas la captura incidental en actividades pesqueras, el comercio ilegal de su caparazón, la contaminación marina, la degradación de los hábitats y las alteraciones de las playas de anidamiento.
Proteger a las tortugas carey significa también conservar los ecosistemas de los que dependen durante las diferentes etapas de su vida.
En Cayos Cochinos, las playas de anidamiento forman parte de esa conexión entre el ambiente terrestre y el marino, recordándonos que la conservación no termina en la línea de costa.


Monitorear para comprender, comprender para proteger
Una noche de monitoreo puede aportar información sobre una tortuga o un nido. Pero cuando esos registros se acumulan durante semanas, temporadas y años, comienzan a revelar una historia mucho más amplia.
El seguimiento de la actividad de anidamiento permite identificar qué playas están siendo utilizadas, reconocer individuos que regresan a la zona, observar cambios en la distribución de los nidos y detectar posibles amenazas.
Esta información es fundamental para orientar futuras acciones de conservación y fortalecer la protección de los hábitats reproductivos.
Porque conservar una especie no consiste únicamente en intervenir cuando existe una amenaza inmediata. También significa observar, documentar y aprender de los procesos naturales para tomar decisiones basadas en información científica.

Una experiencia que deja huella
Detrás de cada dato registrado hubo personas dispuestas a dedicar sus noches, recorrer playas y adaptarse a las condiciones del entorno para contribuir a un propósito compartido.
La participación de los voluntarios fue una parte fundamental de esta temporada. Su compromiso permitió acompañar las jornadas de monitoreo y, al mismo tiempo, generar experiencias de aprendizaje y sensibilización sobre la importancia de la conservación marina.
Presenciar el proceso de anidamiento o el nacimiento de pequeñas tortugas que comienzan su camino hacia el mar puede transformar la manera en que comprendemos nuestra relación con la naturaleza.
Estas experiencias nos recuerdan que la conservación también se construye a través de las personas: de quienes investigan, de quienes protegen, de quienes aprenden y de quienes deciden involucrarse.

El compromiso continúa
Con el cierre de la temporada de monitoreo 2026, finaliza una etapa de trabajo de campo, pero continúa el compromiso de Fundación Cayos Cochinos con la protección de las tortugas marinas y sus hábitats.
Los resultados obtenidos forman parte de un esfuerzo de seguimiento que busca ampliar el conocimiento sobre la especie y contribuir a su conservación a largo plazo.
Agradecemos profundamente a todos los voluntarios y al personal que formó parte de esta experiencia, dedicando su tiempo, energía y compromiso a la protección de la vida marina.
Porque cada recorrido cuenta. Cada nido registrado aporta conocimiento. Y cada persona que se involucra nos acerca a un futuro en el que las tortugas marinas puedan seguir regresando a las playas de Cayos Cochinos.


Fundación Cayos Cochinos — Protecting the Heart of the Caribbean.




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